¿Qué efectos produce?

Principalmente induce a un estado de relajación y bienestar. Después a medida que se amplia la conciencia de las distintas partes del cuerpo y se va viviendo más integrado, aumenta la vitalidad y las ganas de vivir. Ayuda a la aceptación de sí mismo y autoestima. Impulsa el desarrollo de la empatía y la expresión genuina por lo que sirve para mejorar el contacto con el exterior, logrando una forma de relacionarse más auténtica y cercana. Desarrolla la salud, buscando y tratando las causas que la inhiben. Ayuda a la aceptación de la enfermedad, mientras dure ésta, que es ni más ni menos que una expresión de los contenidos inconscientes abriéndose paso para ser integrados y por lo tanto siempre susceptibles de curación.

Proporciona descanso, paz y una vida más centrada. Despierta en el individuo la responsabilidad hacia su propio cuerpo y vida. Mejora sus relaciones afectivo-sexuales, pues cuando estamos contactados con nuestro vehículo corporal tenemos la oportunidad de expresar a los demás el amor que llevamos dentro y recibirlo también de ellos. Nos da la oportunidad de vivir nuestra espiritualidad sin peligros de "voladuras".