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¿Qué
es el toque sensoconsciente?
Como
su nombre indica Toque alude
al contacto de las manos sobre el
cuerpo y Sensoconsciente
a la finalidad de este método:
despertar el cuerpo a la sensación
de manera que ésta sea la conductora
hasta la consciencia, de los diversos
bloqueos en forma de tensiones que
merman la salud, con el fin de resolverlos
en la medida de lo posible.
En
nuestra sociedad actual la mayoría
de las personas se viven fragmentadas.
Hay muchas partes de su cuerpo negadas,
insensibles que se corresponden con
divisiones en su psiquismo generadas
por experiencias reprimidas, inhibidas
y profundamente hundidas en el inconsciente.
Todos
los aspectos físicos, emocionales
o mentales que no concienciamos van
formando unas fisuras en la persona
que deja de percibirse como un ser
íntegro para convertirse en
partes de sí misma, algunas
ignoradas y a menudo enfrentadas unas
con otras. Con este panorama no es
difícil adivinar el porqué
de la proliferación de enfermedades
físicas y psicosomáticas;
además de que es bien sabido
que toda emoción no sentida
es somatizada.
El
Toque Sensoconsciente, persigue la
integración del cuerpo en su
totalidad pues se aplica en toda la
extensión de éste, en
el órgano más extenso
del ser humano: la piel. Para conseguirlo,
el primer paso es despertar todas
las partes del cuerpo a la sensación.
La mayoría de los seres notan
las diferentes partes de su cuerpo
cuando entran en contacto con algo
¿pero realmente cuántas
partes de su cuerpo sienten?
Me
parece importante en este punto determinar
la diferencia que existe entre notar
y sentir: Notar es una percepción
superficial que nos informa que nuestro
cuerpo está en contacto con
algo diferente a él. Sentir
es una percepción más
amplificada del contacto, pues nos
hace conscientes no solo de la sensación,
sino de la emoción que lleva
asociada (¿me gusta o no me
gusta?) y de los pensamientos que
se suceden como consecuencia de esta
experiencia. Al ser ésta una
experiencia más completa requiere
más energía. A menudo
los síntomas de dolor son los
que hacen que sintamos determinadas
partes del cuerpo, que solemos acallar
con calmantes, pero un síntoma
doloroso al que no se le presta la
debida atención puede desembocar
en una zona insensible o acorchada.
Se ha retirado la conciencia de este
punto.
Hemos
ido dejando de tener sensaciones en
la medida en que hemos limitado nuestra
respiración. A medida que respiramos
más superficialmente, vamos
dejando de sentir. Hubo momentos en
nuestra vida en que eso se hizo necesario
para defendernos de traumáticos
sucesos que incluso podrían
haber acabado con nuestra existencia,
si no lo hubiéramos hecho.
Y lo que sucede es que esta forma
de respirar se ha convertido en un
patrón aprendido y aunque ya
no exista nada amenazante, la respiración
queda muy limitada aprisionada por
tensiones de la musculatura.
Como
consecuencia tenemos que aprender
a respirar y despertar nuestro cuerpo
a todo tipo de sensaciones. Pero como
en un pasado limitamos la respiración
creando las tensiones por miedo a
la experiencia traumatizante, ese
miedo suele aparecer otra vez cuando
hacemos respiraciones profundas que
nos llevan a un contacto mayor con
nuestro cuerpo sintiente o energético.
A
menudo el miedo a sentir se corresponde
con el miedo a lo desconocido y a
la muerte.
En
el Toque Sensoconsciente se trata
de hacer sentir al paciente. Para
lograrlo, el masajista trabaja poniendo
su conciencia en las manos y en sí
mismo sin distraerse y logrando un
estado centrado muy cercano a la meditación,
apoyándose siempre en una respiración
consciente. Desde ahí contacta
con la piel sensibilizándola,
equivalente a vitalizándola,
insistiendo y envolviendo la zona
a tratar una y otra vez, invitando
al paciente con amorosos cuidados
a sentir primero que esa zona está
tensa y luego detrás de ese
dolor/tensión, si se entrega
al diálogo sensorial, la zona
se relajará y despertará
a la sensación con su cualidad
de vivencia en el aquí y ahora
consciente, energética y de
bienestar, pues ese es su estado natural
cuando es liberada de los patrones
tensionales. Durante el proceso es
probable que se experimenten las causas
que generaron el problema.
Se
trabaja suave y lentamente incidiendo
repetidamente sobre una zona en vez
de presionar o envolviendo y llenando
de sensaciones en vez de comprimir.
Y
seguimos penetrando y llevando la
consciencia a los músculos
y las inserciones óseas y huesos
con suavidad, siempre hasta donde
el paciente pueda abrirnos las puertas
desde su estado de consciencia cada
vez más despierto.
Otra
de las características del
Toque Sensoconsciente es la comunicación
que se establece con el paciente.
Una comunicación sin palabras
pero por eso mismo auténtica,
en la que no caben las racionalizaciones
ni las proyecciones con la que muchas
veces nos engañamos. Como en
toda conversación hay un emisor
y un receptor y en una sesión
de masaje se interpretan las dos funciones,
aunque no es la palabra el nexo de
unión, sino al de la sensación.
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